miércoles, 1 de agosto de 2012

LOS BOTONES DE MI NIÑEZ

Foto tomada en el Museo Nacional -Katmarce
Aquellos botoncitos de colores sí que alegraban mis tardes. Recuerdo cuando aún era hija única, chineada y muy curiosa; eran tiempos en que mi hermana no había nacido y yo buscaba la diversión en cualquier pequeño detalle. Seguramente fue así como llegué al mueble de costura de mi abuelita.

Ella vivía en una casa de adobe, como era la costumbre en aquellos días de grandes extensiones de cafetales divididos por calles de tierra y polvo. La casa era grande –al menos así la recuerdo- y tenía unas amplias ventanas resguardadas únicamente por dos compuertas de madera, porque en aquel entonces no hacían falta ni vidrios y menos verjas.

Justo debajo de una de esas ventanas, a un lado de un amplio comedor de piso de tierra bien cuidado, estaba la famosa máquina de coser negra de mi abuela, empotrada en un mueble de madera, como si fuera una corona de oro delicadamente acomodada sobre el almohadón rojo del trono.

Me parece recordar el mueble como si lo tuviera en frente, el sobre barnizado, los pedales de hierro negro que mágicamente movían la aguja al ritmo del impulso de los pies y, a los lados, dos torres de pequeñas gavetas que escondían una gran cantidad de tesoros.

Foto de Katmarce
Mi abuelita era una respetada costurera en aquel tiempo y encontró en esta labor una adecuada forma para salir adelante con su vida de viuda a muy temprana edad. Era por eso que en su casa nunca podían faltar los hilos, los encajes, los retazos de tela y, por supuesto, los botones de múltiples tamaños, formas y colores, agrupados en roídas bolsitas de plástico.

Algunas tardes, ella me permitía hurgar entre esta variedad de pequeños objetos y yo me divertía acomodando las piezas de mil y una formas. Cuando me aburría, acercaba una silla a la ventana para asomarme por su amplia abertura e imaginarme que era la dependiente de una populosa pulpería, en donde comercializaba mercancía ficticia con clientes invisibles, a cambio de los botones que hacían las veces de dinero.

… ¡Cuánta nostalgia me genera rememorar estos inocentes juegos de mi niñez!... Son momentos que ahora solamente se preservan en mi mente, como frutas en almíbar, acompañados por el recuerdo de la cálida casa de adobe, la máquina de coser y mi querida abuelita, quien debe estar alegremente hilvanando y cosiendo hermosos vestidos en una dimensión donde las fechas de entrega ya no tienen la menor importancia.

Katmarce—

28 comentarios:

  1. Veo que Katmarce va encontrando un punto de comunión valioso con sus lectores en este blog: el texto lírico que evoca algo: una remembranza, un sentimiento, el pasado, el recuerdo, la valoración de lo sucedido. Lo hace bien y, así, puede darle unidad temática a este Submarino Pimienta, que más que pimentoso es emotivo, poético, lírico, sensible y me gusta así. El final de esta entrada me encanta, no siempre es fácil cerrar un texto, y Katmarce lo ha sabido hacer muy bien.

    ResponderEliminar
  2. Kat, creo que debieras anunciar las entradas de este blog en Facebook, como hacemos el samurái y esta Huella (y otros por ahí), no es mala idea traer lectores. También lo puedes hacer en otros sitios, como en el tuitero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola DW, gracias por su apreciación. La verdad, este texto lo escribí con mucha emoción. Se trata, como usted bien lo dice, de un recuerdo muy preciado. ¡Qué bueno que logré transmitirlo en palabras!...

      Un secreto: a mí también me gusta el Submarino emotivo y poético. Aunque muchas veces, cuando voy a escribir una entrada, simplemente me siento al frente de la compu y dejo que las ideas y las palabras fluyan solitas.

      Con respecto a lo de anunciar el blog en Facebook, ya lo hago, nada más que primero lo hago en Twitter y luego en Facebook. En tiempos diferentes para que dure la promo y los seguidores por allá no se saturen ;-)

      Saludos,

      Eliminar
  3. Hola Kat.

    Cuando leí esta entrada me volví carajillo otra vez. No era mi abuela si no mi tía Flor -quien para nuestra gran fortuna aún está vivita y coleando- la encargada de tentar mis curiosidades con cajones llenos de miles de botones...

    Mi entrenenimiento usual era sacar un cajón cualquiera y empezar a agrupar estos tesoros por colores, luego por tamaños y luego por similitudes de materiales... fueron tardes y tardes de entretenimiento.

    Al igual que DW, creo que has encontrado un estilo muy particular de hacernos evocar y sentir con tus palabras. Eso no es algo que pueda decirse fácil o común!

    Gracias por desempolvar algunos valiosos recuerdos en mi mente.

    Un abrazo!
    C.
    conlaluzdisponible.blogspot.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Charlie: Ya veo que compartíamos ese juego, simple y sin ganadores, pero juego al fin. A mí me encantaba sacar la gaveta completa y hacer lo mismo que vos...

      ¡Qué bonito es recordar!, ¿verdad?... Gracias por el cumplido con respecto a mis textos (el que lo digas vos y DW, me halaga mucho), también por tu visita y por compartir tu anécdota. Me encanta que los pasajeros también disfruten y salgan de acá con una sonrisa.

      Un abrazo,

      Eliminar
  4. Muy emotiva historia kat

    De pequeñita igual me gustaban los botones, aunque nada en especial como tu historia.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jessika: ¡Super verte por acá más seguido! :)
      ¿Qué tendrían los botones que nos atraían tanto de niñas?

      Saludos,

      Eliminar
  5. Mi abuelita no cosía, no usaba botones. Pero si me dejó un gran legado: el nombre de mi Nickname en twitter, y la capacidad de madrear y mandar a la mierda a quien estuviera jodiendo mucho la vida.

    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Arturo: ¿En serio?... Tendrás que contarme esa anécdota con lujo de detalles, sería interesante saber cómo nació esa relación entre tu "nick" y tu abuelita. Gracias por pasar :)

      Eliminar
  6. Es una porquería crecer. Cuando somos niños somos inmortales, y creíamos que nuestros sueños podían efectivamente estar a la vuelta de la esquina. Ser adulto te muestra que la muerte es una realidad y que los sueños están lejos, y nosotros también. Precioso texto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Julián, yo tuve conciencia de la muerte desde niño, por la muerte del hermanito menor de la casa, solo que no le tenía temor, ni ahora.

      Eliminar
    2. No entiendo el afán por vivir: si ponemos en una balanza lo positivo y lo negativo, este mundo es una "m...da" y está cada vez peor, pese a los generosos esfuerzos de las personas de buena voluntad. Me gustaría vivir más tiempo. solamente si pudiera ver el fin de la Tierra, sería el espectáculo más grande del mundo, y gratis. ¿no creen?

      Eliminar
    3. Hola Julián: yo también concuerdo un poco con vos. Ser adulto trae consigo mucha responsabilidad y nos satura de forma que casi elimina del todo la magia de los primeros años. Tengo pendiente escribir una entrada al respecto ;-) ya la verás! Gracias por la visita.

      DW: La vida también tiene sus cosas lindas, como este recuerdo del que ahora escribo acá. No me quejo, he tenido días difíciles, pero también he sonreído bastante, eso hace que hayan valido los años vividos. Saludos,

      Eliminar
  7. La ternura y la suavidad de las emociones infantiles que evoca mi querida amiga Kat en este texto me ha conmovido profundamente. Quizá la mejor de sus entradas, Almiranta. Gracias por compartir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amigo Canaado, gracias por pasar y por leerme. ¡Qué gusto saber que disfrutaste el texto!... Yo estoy esperando los suyos... Saludos,

      Eliminar
  8. No suelo recordar con nostalgia. Eso ya se vivió y el momento que estoy pasando es sumamente feliz como para desear volver al pasado. Prefiero que sean alegrías que fueron experimentadas al máximo y, como dices Kat, quedan en la memoria como algo tan bello que cuando lo recuerdas se dibuje una sonrisa en uno.

    Son estos momentos lo que hacen que valga la pena vivir. Concuerdo que hay también momentos duros pero sin ellos no se crece interna y externamente.

    Sigue con esas inspiraciones KAT.
    Yo por ahí te seguiré molestando en Tw.

    S

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Sergio

      Ninguna molestia... Ni por acá, ni por Tw ;-)
      Gracias por enriquecer esta entrada con tu comentario. Lo mejor es dejar la nostalgia guardada, aunque soy sincera, en mi caso a veces llega sin avisar.

      Saludos,

      Eliminar
  9. Invito a participar en mi blog:

    El mejor y el peor refrito (remake) así, de pronto...

    Cada vez se pone más de moda el refrito –remake– con que Hollywood les da vuelta a las películas, más por razones económicas que artísticas. El otro día me preguntaron por el mejor y por el peor refrito, sin tiempo para pensarlo. En mi blog está la respuesta. ¿Cuáles pondrían ustedes ante la misma pregunta?
    http://lahuelladelojo.blogspot.com

    ResponderEliminar
  10. Katmarce: le traigo aquí un "copiar y pegar"
    de una invitación que dejaron en mi blog, en él está el enlace
    dice:


    Amigos!
    El Club Meet The Beatles está organizando un evento el día sábado 18 de agosto en donde contaremos con diversas actividades para toda la familia en horas de la tarde y en un lugar de fácil acceso.
    La actividad tiene la finalidad de integrar el grupo, conocernos y dar la bienvenida a los socios nuevos. Y lo mas importante celebrar los cumpleaños del primer semestre del 2012.
    Para poder determinar el lugar nos gustaría saber si podés asistir y una vez que tengamos determinada la cantidad de gente, te confirmamos el lugar y el cronograma de actividades

    Meet The Beatles!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué interesante!... Gracias por la info, DW

      Eliminar
  11. Y gracias, Katmarce, por su
    Tarea cumplida ;-)

    ResponderEliminar
  12. Kat: aquí les dejo esto a usted y a Carlos, creo que puede interesarles:

    Proyecciones, un retorno de lo reprimido llega a la Galería 1887

    La Dirección de Cultura en su Galería 1887, le invita a la exposición “Proyecciones, un retorno de lo reprimido”, de Berny Díaz, se inaugurará el próximo martes 14 de agosto a las 7p.m., en la Galería 1887 ubicada en el Centro Nacional de Cultura en San José.

    Berny es un joven estudiante de psicología, de 26 años. Trabaja la fotografía de manera autodidacta hace más de tres años, en su primera experiencia en una muestra individual, nos presenta un ensayo fotográfico en dos vías: La primera imagen (la fotografía de un espacio íntimo) crea un anclaje visual con su contraparte (el espacio exterior): Los segmentos de objetos, hacen que la luz de los paisajes a campo abierto, ejerzan mayor fuerza – protagonismo, de igual forma, las texturas abundantes y los verdes intensos del exterior, provocan en el observador un anclaje con el detalle de los bodegones en penumbra de las imágenes complementarias.

    La muestra quedará en exhibición hasta el día 8 de setiembre del presente año en horario de oficina de lunes a sábado de 9ª.m. a 4p.m.

    Contactos:
    Mario Rojas Sojo, encargado Galería 1887, Tel: 2221-2022.
    Mail: info.becastaller@cultura.cr
    Artista: Berny Díaz / 83435738 mail: bernnydavid@gmail.com
    Curadora: Mariela Richmond / 88 19 42 03 mail: Marielarichmond@gmail.com
    http://www.g87.cultura.cr/

    ResponderEliminar
  13. Hola, Katmarce, espero que disfruten lo de la fotografía. DW me enseñó a entrar a su blog y ME GUSTA MUCHO LEERLO. La felicito.

    ResponderEliminar
  14. Preciosa vine a ver si tenías algo nuevo.
    Yo sí, ¿vienes???????????????
    Bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, HOY

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En cuanto pueda, me doy la vueltita. Saludos!

      Eliminar

Sus comentarios son bienvenidos ;-)